Lunes, Mayo 20
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El desinterés gubernamental frena el reciente ascenso del cine boliviano

El gran movimiento, Utama, Pseudo, 98 segundos sin sombra, Cuidando al Sol, El Visitante, Mi Socio 2.0, Fuertes… son algunas de las películas nacionales estrenadas en los últimos dos años. Un ritmo inusitado, pero que ahora enfrentará una reducción debido al desinterés estatal que resulta en deudas, un proyecto olvidado y la Agencia del Desarrollo del Cine y Audiovisual Bolivianos (Adecine) limitada.

“Hemos atravesado un período de auge en la producción gracias a que, como pocas veces, el Estado se animó a apoyar la producción nacional con el Programa Intervenciones Urbanas (PIU). Sin embargo, eso fue sólo algo temporal y ahora no contamos ni con el PIU, ni con el fondo que contempla la Ley del Cine, sin Ibermedia y menos con el apoyo del Gobierno”, manifestó el cineasta Marcos Loayza.

En un mensaje en su cuenta de Facebook el director Nelson Martínez se sumó al reclamo. “El cine boliviano está agonizando. No hay reglamento, no hay PIU, no hay Ibermedia y Adecine no existe”, publicó.

La preocupación por la falta de interés del Ejecutivo por la producción nacional volvió a la palestra la pasada semana por un malentendido y porque los cineastas no tuvieron mucho que festejar el martes 21 de marzo, el Día del Cine Boliviano.

Una de las razones es el retraso que tiene Bolivia en el pago de las cuotas del programa Ibermedia. Esto impidió que se informara qué proyectos bolivianos ganaron los montos de apoyo y coproducción de la iniciativa.

Esto, consideran los cineastas nacionales, es un gran problema. “Una de las razones del éxito nacional de los últimos años fue, precisamente, el acceso a Ibermedia. Sin eso las dificultades para nuestros proyectos aumentan”, indicó Rodrigo Quiroga, de Bolivia-Lab.

Germán Monje, director de Adecine, manifestó que ya se enviaron las notas correspondientes a la Cancillería, instancia responsable de cumplir con los compromisos internacionales. “Nos informaron que el monto se traspasará este mes o en junio”, indico. La autoridad garantizó que el país sigue siendo miembro del programa.

Lamentablemente, la agencia está limitada en sus acciones, ya que éstas deben terminar de definirse en el reglamento de la Ley del Cine. Sin embargo, esta norma aún no se emite, pese a que debía tratarse en 2019, lo que no se hizo.

“Estamos cojos”, reconoció Monje. “El proyecto de reglamento ya se presentó a las instancias correspondientes, pero se nos informó que hay que ajustar el artículo 17 de la Ley del Cine, la que norma de dónde surgen los recursos para el fondo de fomento”, agregó.

Para ello se trabaja con el Ministerio de Culturas. Página Siete intentó obtener información de la cartera, pero se indicó que, como Adecine es una institución descentralizada, “no podemos decir nada al respecto. Pregunte allí”.

Esto hace que Adecine se vea limitada a negociar con los diferentes sectores del cine nacional, asesorar a los trabajadores, conversar con los distribuidores y salas para garantizar la cuota de pantalla y formar nuevos públicos de forma limitada.

Además, el Ministerio de Planificación aún no informa si se piensa reactivar el PIU. Al consultar con la cartera sólo se recibió la respuesta de que “vamos a investigar y devolveremos pronto la llamada”.

Limitaciones y malentendidos que enfrenta Adecine

La Agencia del Desarrollo del Cine y Audiovisual Bolivianos (Adecine) comenzó a funcionar en marzo de 2019, sin que aún se promulgue el reglamento de la Ley del Cine. Fue cerrada en 2020 debido a la emergencia sanitaria y, desde su reactivación en 2021, busca la revisión de la norma y la aprobación del reglamento.

Esto hace que sus atribuciones sean limitadas, ya que una de sus principales funciones, la de recolectar y gestionar un fondo concursable para la producción, debe definirse en la legislación a tratarse.

Asimismo enfrentó un malentendido hace dos semanas, cuando en las redes sociales se cuestionó que una comedia recibirá un “premio de Adecine”, habiendo otras cintas nacionales más merecedoras de premios.

Mas, Adecine no puede otorgar premios. Puede gestionarlos, pero no tiene ningún galardón. “Fue un error de diseño. Lo que pasa es que en marzo, el mes del cine boliviano, en nuestras redes sociales estamos informando acerca de las películas estrenadas desde 2020 y si éstas recibieron reconocimientos”, explicó el director de la agencia, Germán Monje.

140

MILLONES

de bolivianos fue el presupuesto del PIU en 2019.

15

MILLONES

podrían estar disponibles para el fondo concursable.

Vía: PÁGINA SIETE

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