Sábado, Mayo 18
Shadow

Emotivo homenaje a Ernesto Cavour: Artistas rinden tributo en su aniversario natal

Destacados artistas bolivianos y extranjeros recordaron con sentidas palabras el pasado 9 de abril el aniversario natal de Ernesto Cavour. No es para menos. El fallecido maestro del charango boliviano dejó como legado no solo su indiscutible talento para la ejecución del diminuto instrumento, sino también el ímpetu y las fuerzas para amar Bolivia.

“Los momentos compartidos contigo, los atesoro, querido Coquito.  Siempre tendré presente tu voz, tu risa juguetona y el sonido único de tu charanguito.

Mi compañero querido de tantas aventuras”, publicó Rolando Encinas, director de la orquesta criolla Música de Maestros.

“Un 9 de abril nace nuestro más grande representante del charango en la historia de Bolivia. El maestro Ernesto Cavour…. maestro, constructor, investigador, arreglista y compositor. Hasta el cielo amado, maestro, un gran abrazo por ser el mejor…”, escribió la artista Rosario Peredo.

“Feliz cumpleaños, querido compadre… fuerte abrazo, hasta el cielo”, posteó el folklorista Takaatsu Kinoshita.

Ernesto Cavour nació el 9 de abril de 1940 en La Paz y, tras 65 años de exitosa y fructífera labor musical, falleció el 7 de agosto de 2022. Además de haber demostrado que el charango es un instrumento de origen boliviano, Cavour también destacó como bailarín, compositor, investigador y escritor.

“Me siento bastante contento por celebrar 60 años de actividad artística profesional, porque he podido cumplir con un deber tan importante para mi ser, que es amar a Bolivia, amar su música y haber abarcado todos los campos de la cultura”, afirmó Ernesto Cavour en el año 2017, cuando lo entrevistó La Guía del periódico EL DIARIO.

LG: ¿Por qué escogió el charango?

E: Porque en el charango se encuentra la gran diversidad de sonidos, cosa que no había, estaba muy limitado. El charanguito te daba una especie de arpita, con la que puedes saciar muchos malabarismos en la búsqueda de música, ¿no? Yo siempre he tocado imitando a la lluvia, a las montañas, el altiplano, el viento helado, las campanas de la iglesia, me he ido hasta el valle, la selva, he logrado imitar a todos los pajaritos, ha sido mi costumbre, nunca, digamos, me he dedicado a una sola música, más me he dedicado a cantar a las cosas nuestras, en este caso a los animales, las comidas.

LG: ¿Qué satisfacciones le dio ejecutar este instrumento?

E: Muchas, porque para conocer más del charango he sido tocador de guitarra, he tocado arpas y me hice arpas, he llegado a inventar instrumentos, a escribir libros sobre el charango, su vida, sus costumbres y desventuras, y abrí el Museo de Instrumentos Musicales de Bolivia (…). Escribo también cuentitos e hice el primer método de charango, guitarra, quena, zampoña, guitarra, concertina, mandolina, intercalando con las poesías.

LG: ¿Qué siente cuando toca el charango?

E: Me gusta mucho, soy como un niño a veces, porque su sonido es muy interesante y a la gente le gusta y el potito de mi charango está sin agujerear y creo que es el último que no entró a la electrónica (sonríe).

Fuente: El Diario

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *